Tomamos el camino más arriesgado, el que parecía ser la opción más económica
pero con el riesgo inminente de tener que pagar el triple en coimas,“arrendar
una moto (scooter) en Bali” sin duda toda una experiencia.
Lo primero que intentamos fue evadir la moto, arrendamos una
bicicleta que era una excelente opción para hacer deporte y conocer la ciudad…
pero nosotros somos muy perdidos, podemos girar en redondo sin
siquiera darnos cuenta (y alucinamos una y otra vez con algo diferente en el
paisaje), y en bicicleta no fue la excepción, nos perdimos de ruta por lo que a
la media hora íbamos de camino al cerro en una ruta distinta y completamente exhausto
por lo que la bicicleta no fue una opción para nosotros.
Después de darle mil vueltas, preguntarle a los locales de
cuanto seria "la coima" que tendríamos que
pagar por no andar con licencia internacional y más aún sin tener ningun tipo de licencia, y en caso de tenerlas igual nos cobrarían por andar con las luces encendidas, apagadas o simplemente por ser extranjeros, a pesar de todo tomamos el desafío de arrendar una moto en Bali.